domingo, 22 de octubre de 2017

PRUEBA DE OTOEMISIONES ACÚSTICAS EN EL RECIÉN NACIDO: DESCARTAR DÉFICIT DE AUDICIÓN.


La Academia Americana de Pediatría (AAP) recomienda realizar la prueba de Otoemisiones Acústicas, lo más pronto posible, pasadas las primeras 24 horas y mejor antes de salir del hospital por personal entrenado.
Mejor cuanto antes ya que el bebé debe estar tranquilo por que el aparato es muy sensible a los movimientos y al sonido ambiente.
Dicho aparato no emite sonidos,solo ondas que el bebé no percibe,y que llegan hasta la cóclea del bebé donde hay células encargadas de la audición que hacen de "eco" a esas ondas y las devuelven al aparato en efecto rebote, registrándose.
Uno de los mayores inconvenientes es que algunos niños tienen "caseum" esa grasita que les recubre el  cuerpo como si fuese mantequilla, y que ha entrado dentro del conducto auditivo haciendo que esas ondas no lleguen a la cóclea, por lo que se tendrá que repetir mas adelante sin que ello implique un problema auditivo en el bebé; o si existiese cera, conducto auditivo estrecho,o moco tambien sería una prueba negativa.
Esta prueba no dá ningún diagnostico, solo si la prueba ha podido realizarse o no.
Mucha gente se asusta por que el RESULTADO NORMAL ES CUANDO SE DICE QUE ES POSITIVA, es decir que han recogido "el eco" enviado por la cóclea.
Eso descarta que en ese momento neonatal no hay un problema auditivo, pero no descarta que en un futuro pueda existir un problema auditivo.
Para un futuro se deberá estar al tanto en los primeros seis meses que:
     - No se asute por ruidos FUERTES.
     - No se tranquiliza con la voz de la madre.
     - No emite sonidos para llamar la atención.
     - No se orienta hacia el origen del ruido.
Si la prueba siguiera saliendo negativa, el especialista puede realizar la Respuesta Auditiva del Tronco Encefálico (PotencialesEvocados Auditivos) para ver si el nervio auditivo responde a los estímulos.
Esta prueba es importantísima ya que ademas de que el bebé pueda oir y relacionarse con el entorno, es a través del oido que el bebé desarrolla el HABLA , lo cual podría suponer un retraso o alteración del lenguaje y de la comunicación.